El siguiente texto, nos ha llegado a través de un email enviado por María Galvez, una de las madres cuyos hijos de tres años comienzan su etapa escolar en este curso apunto de comenzar. Estas madres exponen en el escrito su inquietud y malestar por las obras del nuevo “colegio” el cual deben estrenar en teoría sus hijos en poco más de una semana:
Somos un grupo de madres que tenemos niños de tres años que van a comenzar a ir al colegio nuevo, este próximo curso. Tenemos entendido que se va a habilitar una parte de colegio nuevo para acogerlos.
En una reciente visita al lugar, pudimos comprobar con nuestros propios ojos el estado tan atrasado en el que se encuentran las obras del colegio: Las aulas no están terminadas, el comedor no está listo, las diferentes salas que existen tampoco están finalizadas, el patio para los niños tampoco e incluso existe una torre de alta tensión junto al patio, (increíble pero cierto). Es por esto por lo que nos parece impensable, por el momento, que los niños puedan empezar el curso en esas condiciones.
Otro problema no menos grave que el del estado del colegio, es el estado en que se encuentran los accesos al mismo. En cualquier lugar civilizado en el que se construyen viviendas, colegios…, etc., primero se urbaniza, es decir, se hacen las calles, las aceras, se instalan las canalizaciones eléctricas, las de agua…, etc., y luego se empieza a construir. En Ojén somos un caso aparte, ya que aquí se construye primero y después se hacen las calles.
Pues bien, siguiendo esta política (heredada del equipo de gobierno anterior), nos encontramos con que tenemos un colegio a medio terminar y unos accesos que son un enjambre de máquinas excavadoras, camiones, grúas, torres de alta tensión, terraplenes…, etc
Pero no solo eso, cuando haga buen tiempo tendremos polvo para todo el mundo (no hay que olvidar que los niños pequeños y especialmente los que tienen algún problema respiratorio son los mas perjudicados). En cambo cuando llueva el polvo se convertirá en un barrizal, con lo cual el caos que se producirá entre los camiones, las maquinas excavadoras y la pobre madre que intente llevar a su pequeño al colegio en coche, está garantizado. Y esto no se soluciona extendiendo unos cuantos camiones de grava, porque a ver donde va a ir a parar el agua de la lluvia si tampoco han hecho la red de alcantarillado.
Ya sabemos que este problema es otra parte de la herencia del equipo de gobierno anterior, pero por favor, no vayáis a cometer vosotros los mismos errores que ellos. Si para hacer las cosas en condiciones hay que esperar, se espera el tiempo que haga falta, pero no pongáis en funcionamiento un colegio al que todavía le falta muchas condiciones para abrirlo.
Esperamos que por el bien de los niños y apelando al sentido común de la Sra.Concejala de Educación, que por cierto, también tendrá que llevar a su hijo a este colegio, este año, se espere un tiempo hasta que todo esté totalmente terminado y los accesos al mismo no supongan ningún peligro para los niños pequeños.
Nos gustaría, si es posible, que publicarais el e-mail para que todas las madres tuvieran conocimiento de la situación en la que se encuentra el colegio.
María Galvez